Una investigación de la Universidad de Waterloo reveló que escuchar canciones de hace más de 20 años puede ser un gran aliado a la hora de entrenar. Según los investigadores, el efecto no depende solo del ritmo, sino de la conexión emocional que esas canciones generan con los recuerdos de cada persona.
El estudio analizó cómo reaccionaban personas de distintas edades al escuchar temas populares de su juventud y descubrió que las versiones originales despertaban más recuerdos que las instrumentales o que simplemente leer el título de una canción. La neurocientífica Petr Janata explicó que algunas funcionan como «bandas sonoras» de la vida y pueden transportar a las personas a momentos muy concretos.
Los especialistas aclaran que esto no aumenta directamente la fuerza o la resistencia, pero sí hace que el cerebro perciba menos el cansancio. Esa combinación de recuerdos, emociones v motivación puede ayudar a sostener el esfuerzo durante más tiempo y hacer que entrenar resulte más llevadero.
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